Soy una persona que me fascina observar a la gente, y el palomense me atrae de una manera muy especial… Te dejo ciertas costumbres de sus habitantes que he observado a lo largo de muchos años.
- El mate
- Un típico uruguayo se caracteriza por llevar el mate abrazando el termo. Camina con su mate, andan en bici y hasta va a misa con el equipete!
- La siesta
- El típico palomense acostumbra a dormir la siesta, grato hábito al que me sumo, no por ser uruguaya, sino por fervorosa fanática de la siesta judicial!!!
Una vez en la Junta comunal de La Paloma fui a averiguar por un trámite que tenía pendiente, me tomaron los datos y número de celular para que me pueda retirar y pasarme después por teléfono la información que buscaba, luego de tomarme mis datos me preguntaron: “¿tu siestas? Así no te molestamos en ese horario…” para mi fue increíble: doble placer… dormir la siesta y que no te llamen por teléfono!!!.
- El ritmo palomense
- El verdadero palomense se caracteriza también por ser muuuuy leeeeento (y ni hablar, como dicen en Agarrate Catalina en el espectáculo El fin del mundo, si a eso le agregamos que ahora Mujica despenalizó la marihuana!!!)
Recuerdo que una vez en un diario uruguayo publicaron “en una zona cerca de Castillo una banda dedicada al “pillaje” robaron alrededor de 100 casas en un día!!…. el comentario general fue: Si en un día robaron 100 casas, … los ladrones no eran uruguayos”.
- Los perros
- Si prestan atención verán que son muy pocos los perros de raza que caminan por las calles. La mayoría son mestizos, perrazos enormes o cusquitos miniaturas… que siempre van al lado de su dueño… y sin correa. Incluso viven con orgullo que sus perros sean mezcla de por ejemplo “ovejero con siberiano” (como si tuvieran dos perros en uno”!!!).
- Automóviles
- En La Paloma no hay autos 0km…. Andan en reliquias que mantienen impecables sin necesidad de ir a gran velocidad y lo mejor aún no usan la bocina. Tampoco hay semáforos. En la ruta se tiran a la banquina para darte el paso. Si prestan atención observarán que las banquinas también son de asfalto, lo que permite que ese buen gesto se transforme en un buen hábito sin exponerse a riesgos, ya que además no se exceden de la velocidad.
- Si llueve no usan paraguas
- Un palomense cuando llueve sigue su camino, andando en bici, caminando, trabajando al aire libre… parado en una esquina abrazando a su mate…
Una vez viajé por un fin de semana y llovió los dos días permanentemente. Los palomenses seguían su vida, caminando bajo la lluvia, ninguno usaba paraguas. Regresé a mi ciudad y temprano el lunes yendo a mi trabajo con tacos altos pensé… porque acá cuando llueve usamos paraguas para protegernos del agua… hay cosas o personas de las que tendríamos que cuidarnos más que del agua en sí.
- Paisaje urbano
- No hay edificios (sólo uno) todas son casitas y ninguna tiene piscina (salvo algunos complejos turísticos) no es una costumbre del lugar que las casas tenga pileta… disfrutan a full el inmenso mar. El palomense se queda en la playa hasta las 9 de la noche… con un fulbito, en pata y sus remeras desteñidas.
En la Paloma hay una sola fotocopiadora “la sirenita” una librería en frente a la Junta, donde te atienden con el típico ritmo palomense… imagínate un doble faz!!!!
Poco aires acondicionados en las casas, ninguna carpa en las playas, mucho mate, muchos clubes sociales, mucha playa, mucho bosque, muchos arcoiris después de la lluvia, un faro hermoso, buena gente, poco ruidos, muchos pájaros, mucho asado, mucha zapatillas, ojotas e incluso descalzos por la calle de tierra, mucha bici, 365 amaneceres y atardeceres al año frente al mar…
- La calidez de su gente…
- Lo que más me gusta del país, son las personas, el respeto, el hablar pausado sin alzar la voz. El ir por la ruta y que te cedan el paso y recibir en cada peaje un saludo cordial. Caminar y que te saluden sin conocerte. Que te regalen su tiempo si les pedís una mano porque se te paró el auto, te perdiste o necesitas encontrar algún lugar. El Uruguay no sólo te brinda la oportunidad de disfrutar unas amenas y relajas vacaciones sino también la posibilidad de apreciar estos tan nobles detalles y volver a casa no sólo con hermosos recuerdos de vacaciones sino también enriquecidos con buenos gestos y actitudes que son parte del “paisaje” que brindan sus lugareños.